El proceso para obtener la ciudadanía estadounidense puede darse de dos maneras: nacer con la ciudadanía o seguir el proceso legal para obtenerla. El segundo escenario es el más común y comienza cuando el inmigrante solicita el reconocimiento de su residencia legal en Estados Unidos, el conocido Green Card. Sin embargo, el Green Card solo se aplica si el solicitante cumple con los requisitos, como obtener un empleo en una empresa con sede en Estados Unidos o presentar a las autoridades pruebas de su capacidad para establecerse y permanecer en el país sin ayuda delgobierno.
Para obtener la residencia permanente, el Green Card, primero es necesario obtener la aprobación de cualquier tipo de visa de inmigrante válida para el futuro proceso del Green Card. En la práctica, este proceso suele comenzar con una visa temporal de no inmigrante (como una visa de trabajo H-1B o una visa de estudiante F-1), a partir de la cual la empresa solicita un ajuste de estatus. Las visas de inmigrante para cónyuges, hijos y padres de ciudadanos estadounidenses siempre están disponibles, mientras que otras visas tienen un límite en el número de visas emitidas. Cuando la demanda supera la oferta, los solicitantes se colocan en una lista de espera hasta que haya visas disponibles. La espera es más larga para los indios, chinos, mexicanos y filipinos, países considerados de alta demanda en los registros, y puede llevar décadas obtener una visa. Este retraso específico se produce porque la ley estadounidense establece un límite anual fijo de un máximo del 7 % del total de visas de inmigrante para cada país, lo que impide que las naciones densamente pobladas reciban todos los cuposdisponibles. La demora en la obtención del Green Card tiene dos explicaciones: las demoras burocráticas en el proceso de revisión y aprobación de documentos, y la demora en la disponibilidad de visas, ya que se emiten pocas cada año.
Ante este panorama, se puede afirmar que el tiempo necesario para integrarse, es decir, para convertirse en ciudadano estadounidense, no tiene una única respuesta. Depende, ante todo, del camino seguido: quienes tienen un vínculo familiar directo con un ciudadano o residente legal, como cónyuges, padres o hijos, suelen tener un proceso más rápido, ya que estas visas siempre están disponibles y no dependen de cupos anuales. Quienes dependen de visas con cupos limitados, como muchos inmigrantes de India, China, México y Filipinas, pueden esperar décadas para obtener una plaza, independientemente de si tienen toda la documentación al día o si ya fueron aprobados en una etapa anterior del proceso. En otras palabras, la demora no radica únicamente en la burocracia del análisis documental, sino principalmente en la limitada disponibilidad de visas ante la alta demanda de ciertos países. De hecho, existen dos obstáculos distintos que se suman: por un lado, el tiempo que tardan las autoridades en revisar y aprobar la documentación requerida; por otro, el tiempo de espera hasta que se disponga de una visa limitada, del tipo que no se otorga automáticamente a todos los solicitantes.
Por lo tanto, si bien el parentesco fue la vía
más utilizada en 2023, responsable del 65% de los Green Cards otorgados,
incluso esta vía "más común" puede variar considerablemente en
duración, dependiendo del grado de parentesco y del país de origen del
solicitante. Los cónyuges, padres e hijos de ciudadanos estadounidenses tienden
a seguir esta vía con mayor rapidez, mientras que otros grados de parentesco o
nacionalidades con alta demanda enfrentan listas de espera que pueden
extenderse por años o incluso décadas. Cabe señalar que obtener un Green
Card otorga la residencia permanente, pero aún no equivale a la ciudadanía
formal. Para completar la naturalización, el inmigrante debe mantener el Green
Card durante un período continuo de 5 años (o 3 años si está casado con un
ciudadano estadounidense) y aprobar los exámenes de inglés y civismo del
Servicio de Inmigración.
En definitiva, "pertenecer" a los Estados Unidos como ciudadano es
menos una cuestión de mérito individual y más una cuestión de compatibilidad: a
qué categoría de visa pertenece la persona y de qué país proviene.